El Centro Educativo Salesianos Talca desarrolló la Jornada Vocacional “Llamados por el Nombre”, una instancia formativa destinada a acompañar a los jóvenes en un primer proceso de discernimiento respecto de su propia vocación, entendida como una respuesta libre, personal y alegre al llamado de Cristo. La actividad se realizó el 27 de noviembre, ad portas del inicio del tiempo de Adviento y en los días finales del año escolar.
La iniciativa, organizada por el Área de Evangelización y guiada por el P. Marco Vergara, junto a los educadores Jesús Rojas, Fredy Chamorro e Iván Castro, se fundamentó en la convicción de que la vocación nace del encuentro vivo con Jesús, quien llama a cada persona desde su historia concreta, tal como expresa el Evangelio: “Vengan y lo verán”. También inspiró la jornada el mensaje de Benedicto XVI al II Congreso Continental de Vocaciones, recordando que la Iglesia es, en esencia, vocacional y que cada cristiano lleva en su corazón la invitación permanente del Señor: “Sígueme”.
La propuesta buscó ofrecer a los estudiantes un espacio de silencio interior, reflexión personal y diálogo fraterno, donde pudieran reconocer sus deseos más profundos y confrontarlos con el llamado de Jesús. En un ambiente de oración y acogida, fueron invitados a descubrir la vocación como camino de servicio, misión y sentido de vida, iluminado por el carisma salesiano.
Los jóvenes se mostraron contentos y receptivos al participar en esta instancia que los motiva a descubrir su vocación en lo que hacen y viven cada día. Expresaron que la vocación se manifiesta en todas las realidades que atraviesan, se fortalece en los talentos personales y en el deseo de servir a la comunidad. Sin embargo, destacaron especialmente el compromiso de seguir a Jesús, quien los llama desde lo que cada uno es y desde el lugar donde está, mostrándoles una misión que llena de alegría sus vidas.
Finalmente, los integrantes del Área de Evangelización valoraron la participación de los estudiantes y el clima de apertura vivido durante la jornada, además del compromiso renovado de seguir acompañando los procesos vocacionales con el espíritu de Don Bosco.
